Yo soy una antología. 136 autores ficticios.

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En Yo soy una antología, Jerónimo Pizarro y Patricio Ferrari redescubren las múltiples individualidades de Fernando Pessoa. Cada uno de los ciento treinta y seis autores ficticios es presentado por una breve introducción, seguida de sus firmas facsimilares y de uno o más de sus textos, entre los cuales se destacan setenta y siete inéditos.

Descripción

En Yo soy una antología, Jerónimo Pizarro y Patricio Ferrari redescubren las múltiples individualidades de Fernando Pessoa. Cada uno de los ciento treinta y seis autores ficticios es presentado por una breve introducción, seguida de sus firmas facsimilares y de uno o más de sus textos, entre los cuales se destacan setenta y siete inéditos.
«La investigación que hizo este libro posible fue compleja y a la vez fascinante. Compleja, porque recorrimos las treinta mil hojas del archivo pessoano, en busca de lo que podríamos denominar vestigios ficcionales, es decir, nombres inventados o nombres reales ficcionalizados, e inventariamos todos los nombres de los cuales hay una inscripción o un testimonio. Fascinante, porque en el caso de muchas figuras no teníamos una visión de conjunto –por ejemplo, se conocen las Obras de António Mora y las Obras de Jean Seul de Méluret, pero no las del Dr. Pancracio o las de Charles Robert Anon–, y nuestra investigación nos permitió conocer mejor a Pessoa en su pluralidad. Esto nos llevó a releer textos editados y a leer textos inéditos, para alcanzar una percepción más nítida de figuras sobre las cuales teníamos ideas muy vagas, y para comprender mejor el desarrollo y la dinámica del heteronimismo pessoano».

Información adicional

Encuadernación

Tapa dura

ISBN

9788417143725

Editorial

Pretextos

Páginas

528

Autor

Fernando Pessoa (Lisboa, 1888-1935), el más complejo y quizás más importante poeta europeo del siglo XX, se ganó la vida como redactor de correspondencia extranjera para empresas comerciales, traductor y vendedor de horóscopos.
Escribió parte de su obra en inglés (vivió en Suráfrica en sus años mozos), obra que se desplaza magistralmente de la vanguardia al clasicismo por un afán de «ser todo de todas las maneras».
A lo largo de sus cuarenta y siete años de vida, Pessoa «asistió, de lejos, desprendido, ligeramente sonriente, a las cosas que suceden en la vida, pero sin mezclarse en ellas». Desdeñoso de la fama -«cosa para actrices y productos farmacéuticos»- propuso desde siempre lo que él llamó una «estética de la abdicación», en la que Pessoa incluía no sólo «la posibilidad de bienestar material» -su objetivo económico explícito consistía en ganar, como máximo, «sesenta dólares mensuales; ni uno más»-, sino todo el sistema de relaciones humanas, desde el amor a la amistad, convencido de que el hecho divino de existir no debe asimilarse al hecho satánico de coexistir.